Me parece que el primer día del Año Nuevo, es uno de los más aburridos de los 365 restantes. La mayoria se despierta tarde, se abre la nevera y se comen los restos de las fiestas anteriores que quedan en ella.
La música y la bulla no se escucha hasta bien entrada la tarde. Entonces algún crétino lanza un petardo y decenas de cabezas todavia aturdidas por la noche-madrugada-mañana pasada se agitan cual batidora preparando un jugo de chinolas.
Los diferentes canales de TV solo ofrecen peliculas ñoñas, noticias sobre recepciones y actos oficiales y las antenas españolas repiten sus siempre aburridos programas de Fin de Año.
Decididamente, el año próximo lo pasaré en Barcelona, por lo menos, Maria, hijos ó nietos me alegraran el día.
Los Cohibas domicanos que cayeron en el transcurso de la noche fueron esplendidos. El tabaco del Cibao continua siendo esplendido.
Los brindis con Cava Catalán de las bodegas Sardá, según lo previsto... quizás más de la cuenta, pero... ya, tu sabes.
Dos importantes descubrimientos deparo la noche:
El primero el vermuth Cortezano, un producto brasileño que paso el aprobado.
El segundo, los chillidos histericos de la vecina de al lado. Si no fuera porque esta como esta la criatura, la habriamos encerrado en el desván...
Un último apunte para agradecer a mis vecinos de calle, jovenes, niños y adultos que no pudiera dormir hasta las cinco de la madrugada. Son todo un ejemplo de vitalidad y aguante.
Diosmelibre

No hay comentarios:
Publicar un comentario