
SOBRE LOS MAS PEQUEÑOS DE LA FAMILIA, puede parecer facil hablar, pero cuando te detienes a pensar como son, los ratos vividos a su lado, sus travesuras y sus momentos "especiales", uno se percata de que poco ó nada sabe sobre esos locos bajitos.
Maria y yo tenemos la suerte de contar con cuatro nietos, dos niñas y dos niños.
Daimond y Montserrat los mayores, 8 y 6 años. Arwin y Adriá los más pequeños cuentan con 20 y 18 meses respectivamente.
Estas vacaciones de verano compartimos con tres de ellos, Arwin no ha podido desplazarse a República Dominicana, la encontramos a faltar, pero no demasiado, el constante deambular de los tres presentes por la casa, no nos deja tiempo para nada que no sea pensar en el corto descando nocturno... Corto, pués Adriá se deja notar sobre las seis de la mañana, justito después de que el primer gallo capitaleño nos deleite con sus primeros e insoportables graznidos.
Los mayores, hace años que pasan sus meses de vacaciones con nosotros y ya les tenemos tomadas " las medidas " y hemos tomado medidas. Pero Adriá ha sido una novedad, agradable novedad, pero no por ello exenta de sobresaltos.
Se mueve por toda la casa, lo toca todo... las pocas figuritas de crital que Maria descuido de guardar, han sufrido el sabotaje de sus pequeñas pero inquietas manos, su ansia de conocer y descubrir, no dejan nada sin inspeccionar. Es tremendamente sociable y descaradamente insaciable. Come, come y come.
Los dos mayores, le han aceptado con relativa tolerancia, solo Montserrat se ha sentido un tanto marginada, se le notan cieros celos, hasta ahora, ella ha sido la benjamina de las vacaciones y recibia mayores atenciones, este año se siente desplazada, esperemos saber superar esta dificultad, de la que ni Maria ni yo, habiamos intuido.
